lunes, 1 de agosto de 2011

EL PLACER DE LOS SENTIDOS

Es de suponer que todos nosotros tenemos conocimiento de los cinco sentido pero de igual manera los enlistaré a continuación:

<-- VISIÓN :: AUDICIÓN :: OLFATO :: GUSTO :: TACTO -->

Estoy seguro que la mayoría de nosotros estamos tan acostumbrados a ellos que dejamos de darles el valor que se merecen. Personas que no cuentan con alguna o varias de estas cualidades estarían agradecidos de volver a sentir o incluso experimentar por primera vez (si nacieron con alguna discapacidad pertinente a este tema) sensaciones que nosotros percibimos como ordinarias y que damos por hecho.

Uno de los placeres más grandes de la vida es comer y, precisamente en base a la comida es que quiero exponer como es que los sentidos ayudan a que esta experiencia sea más placentera. Cosas cotidianas como el hecho de tomar café por las mañanas se pueden convertir en toda una aventura y es que desde el momento en el que uno pone a hervir el agua comienza el recorrido que nos conducirá a tomar una bebida que en este caso a pesar de ser caliente se siente muy refrescante.

Sentir la textura de la taza en tus manos mientras la colocas en la mesa, percibir el aroma del café al destapar el contenedor donde se alberga, preparar dos cucharitas dentro de la taza en anticipación a lo que se viene, escuchar el llanto de la tetera indicando que el agua está lista, verter el líquido en el recipiente para que se fusione con el café, añadir leche y/o azúcar al gusto), mezclar la materia prima con la cooperación involuntaria de una cuchara mientras esta golpea sutilmente los bordes de la taza indicándonos con ese sonido agudo que la bebida está casi lista para ser ingerida.

Tomar la taza con una u ambas manos según sea el caso, observar el intenso color negro que se manifiesta frente a nosotros y perdernos en su infinita oscuridad mientras inhalamos el humo producido por esta infusión de sabores dejando que avive nuestros sentidos y produzca en nosotros ese deseo de probar aquello que tenemos tan cerca. Una vez que nos disponemos a beber el líquido podemos sentir como es que éste se desliza por nuestro esófago hasta llegar a nuestro estómago dándonos esa sensación de placer y de sabores tan variados que los diversos tipos de café nos ofrecen.

Se que este artículo fue muy descriptivo pero fue inspirado en una frase del autor Pablo Fernández que en su libro “Lo que se siente pensar” establece lo siguente:

LA CULTURA ES SENTIR LO QUE SE PIENSA Y PENSAR LO QUE SE SIENTE

Lo que quería lograr es que ustedes fueran imaginando el sencillo y a la vez complejo proceso de preparar una taza de café y, acto seguido, degustar su exquisito sabor. ¿Qué sienten al imaginar todo esto? ¿Qué piensan cuando realmente están bebiendo café? Los invito a reflexionar sobre estos cuestionamientos y a su vez relatar muy a su manera algún otro ejemplo en el que ustedes utilicen sus cinco sentidos en su máximo esplendor.

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